miércoles, 10 de febrero de 2010

Latinoamérica es el principal mercado para las armas rusas.


América Latina se ha convertido en el principal nuevo mercado para las exportaciones de armas de Rusia, que en el último año aumentó sus ventas a la región gracias sobre todo a Venezuela, estimó el miércoles el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS).

“El nuevo mercado más significativo para las exportaciones rusas es América Latina”, y la tendencia de crecimiento de las ventas de la potencia europea a esta región “parece encaminada a continuar”, afirmó el IISS en su “Military Balance 2010″, un informe anual sobre la capacidad militar y los gastos de defensa de 170 países del mundo.

El auge se debe en parte a las limitaciones a la ventas de armas impuestas por Estados Unidos –tradicionalmente el primer proveedor de la región– a varios países, como Venezuela, por considerar que no cooperaban suficientemente en la lucha contra el terrorismo.

Aunque dos de los naciones con mayores presupuestos para defensa, Colombia y México, siguen siendo fieles al material de Estados Unidos, que les suministra equipos militares a través del Plan Colombia y de la Iniciativa Mérida destinados a combatir el narcotráfico, otros “diversificaron sus proveedores”.

El informe señala que Rusia segundo mayor proveedor mundial de armas en 2008, con unas entregas totales estimadas en 5.400 millones de dólares ha firmado contratos con Venezuela, Perú, Brasil, México y Colombia, y negocia actualmente otros acuerdos con Bolivia, Uruguay y Ecuador.

Venezuela, que emergió en 2007 como el segundo mayor comprador de material de defensa a Rusia, adquirió en los últimos años equipos militares a ese país por valor de 4.000 millones de dólares, señala el libro de casi 500 páginas.

Además, Moscú le brindó en 2009 un aumento de las facilidades de crédito hasta los 2.200 millones de dólares –a cambio también de que las compañías rusas puedan acceder a los campos petroleros venezolanos–, que a corto plazo debería resultar en entrega de unos 100 tanques T-72 y lanzamisiles Smerch.

A largo plazo se cree que el acuerdo implica la posible adquisición por parte de Venezuela de un “sistema de defensa antiaérea de múltiples niveles” (con armas tipo Tor M-1, S300, Buk-M2 y Pechora), precisa el informe destacando la falta de transparencia de esta cooperación bilateral.

En la estela de los esfuerzos venezolanos, Brasil, la gran potencia regional, también lanzó un “ambicioso programa de modernización militar” para el cual aumentó su presupuesto militar hasta los 29.700 millones de dólares en 2009, o el 1,7% de su Producto Interior Bruto (PIB).

En total, los gastos de defensa en la región latinoamericana y el Caribe aumentaron hasta los 58.048 millones de dólares en 2008 (1,35% del PIB), frente a 39.073 millones de dólares dos años antes.

Por otra parte, el IISS urge a los países latinoamericanos a trabajar “de manera más eficaz por la seguridad regional” a fin de hacer frente a “amenazas cada vez más numerosas y complejas para su estabilidad”, como la degradación de la democracia, el crimen organizado transnacional, el terrorismo y la insurgencia o el tráfico ilegal de armas y de drogas.

El informe destaca los progresos que supone en este sentido la reciente puesta en marcha del Consejo de Defensa de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), pero sostiene que aún existen carencias debido al peso excesivo de las preocupaciones subregionales.

El Consejo sudamericano debe crear un proyecto a largo plazo centrado en “mejorar la transparencia en materia de defensa, normas legales de cooperación transnacional, compartir información sobre actores no estatales y armonizar la participación en acuerdos de seguridad extraregionales”.

Fuente: Agence France-Presse

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